Estudio científico sobre el uso de programas CAD en construcción.  
  ¡ Un 78% más eficiente con ABISPLAN !  
  Un estudio de la Universidad Técnica de Viena muestra que la elección de un sistema CAD se decide en base al éxito o fracaso económico.
El resultado: El uso de ABISPLAN genera un 78% de mejora frente al modo usual de dibujar, y se sitúa en el primer puesto del estudio del Dr. Redlein.
Unicamente un segundo programa le sigue a gran distancia (con el 42%). El resto de los programas analizados (se probaron cerca de 30 programas) obtuvieron, según el estudio, resultados negativos en cuanto a la productividad, es decir, el esfuerzo realizado durante su uso fue incluso mayor que sin él.

 
  Sería un resultado muy remarcable que el uso de determinados sistemas de CAD produjese un mayor esfuerzo que el clásico trabajo sobre la mesa de diseño. Esto, sin embargo, parece ser hoy en día, por desgracia, la realidad. ¿Cómo es posible?. ¿Por qué se ofertan todavía estos programas CAD?. ¡Pues porque se siguen comprando!

 
  Problema de la elección de compra.
Probado está que para muchos arquitectos no es fácil escoger un sistema CAD, el cuál sea útil para sus necesidades; es decir, el tomar una decisión de compra fundada. El interesado busca, naturalmente, los puntos de orientación y referencia disponibles. En un primer paso, posiblemente, echará mano de folletos publicitarios de las empresas y sus centros de venta, así como del consejo de colegas o amigos. En un segundo paso visitará una feria y se irá fijando en la infinidad de ofertas y posibilidades, unido todo eso a la recolección de más folletos brillantes. En un tercer paso pedirá a los representantes de dos o tres sistemas una cita para una demostración.
Llegados a este punto, se puede dividir a los interesados en dos grupos: aquellos que ya se habían decidido hace tiempo por
su sistema, y aquellos que finalmente no saben lo que es realmente adecuado.
Los primeros se habían decidido ya desde hacía tiempo, generalmente, porque se inclinan por auténticos estatutos de compra. Es decir, siguen los siguientes factores de decisión: recomendaciones del programa por parte de amigos y colegas, presentación de los folletos, tamaño y aspecto de los stands en la feria, comportamiento del representante y funcionalidad aparente del programa.
No nuchos de los interesados del segundo grupo solucionan el problema, aplazando la decisión de compra durante un tiempo indeterminado. Otros, al contrario, se inclinan por una compra espontánea e instintiva.
Naturalmente, las empresas son conocedoras de estas circunstancias en la decisión de compra y se preparan para sacarle el mejor partido.

 
  Criterios económicos.
Otro criterio de elección de CAD, totalmente distinto, se utiliza rara vez: la economía diaria de la compañía. También los estudios de arquitectura son empresas, que pueden ser medidas bajo escalas económicas. La importancia que esto tiene no era apreciada por muchos arquitectos, debido al desarrollo coyuntural de los últimos años.
Sobre lo económico de los sistemas CAD, uno puede hacerse una idea mediante una pregunta: ¿Que tareas deben ser realizadas realmente con CAD?. ¿Cuánto tiempo se necesita hasta que el sistema este totalmente operativo?. ¿Cuánto dura el aprendizaje?. ¿Cómo es la atención directa al cliente?.

 
  Utilidades aparentes y verdaderas.
Se puede distinguir entre utilidades aparentes y utilidades verdaderas. Accesorios interesantes del programa, que tienen buen aspecto, pero que apenas se usan, han de ser pagados y luego no son rentables. Además, es necesario tomarse un tiempo extra para recordar el funcionamiento de estas funciones poco usadas.
Tanto la familiarización como el aprendizaje de uso de un sistema CAD nuevo no debe durar más que entre 2 días a una semana, para no impedir que el trabajo continúe. Si esto no puede ser realizado, se producirán unos gastos adicionales muy altos, que no son contemplados en ningún brillante folleto.
Si además se cambia a menudo de empleados y se contratan otros nuevos, el tiempo de aprendizaje de CAD para el uso diario no puede sobrepasar los 2 días. Si fuese necesario más tiempo, debido a la
dificultad de uso del programa, esto producirá de nuevo gastos, que a menudo se olvidan.
Puesto que en cada programa pueden surgir dificultades y dudas, es importante saber donde se encuentran los expertos: ¿en una línea telefónica (llamada Hotline) en un lugar lejano, o en el lugar donde son necesitados?.
Tras este estudio he descubierto que muchos ofertadores de CAD resuelven problemas importantes solo aparentemente, o solo resuelven problemas aparentemente importantes.

 
  El Instituto para Automatización de la TU Wien estudia desde hace muchos años el uso de CAD en la arquitectura y la ingeniería de construcción.